Por Diana Nairoby Ruiz Hurtado

El color original de la humanidad es el llamado negro. Todos somos negros africanos. La humanidad no nació en el fértil valle entre los ríos Tigris y el Éufrates creada por un dios rubio y altanero, como enseña la leyenda religiosa, sino en el hoy desprestigiado “cuerno de África” (Unesco. Historia de la humanidad) Naturalizando el hecho de que es la mujer, el único ser capaz de tener en su vientre una vida y crear una familia y este hecho se repite generacionalmente, se puede inferir que es la mujer negra quien dio origen a la descendencia de la humanidad.

Detrás de las palabras y las imágenes se oculta siempre un conjunto de ideas o creencias que traducen e interpretan nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. El sentido común, siempre presente en nuestras interacciones sociales, descanse en gran parte sobre los prejuicios y los estereotipos. Los estereotipos son las ideas que nos hacemos de alguien o de alguna cosa, las imágenes que surgen automáticamente cuando evaluamos a una persona, o un grupo o un acontecimiento. No son adquiridos, por la experiencia, sino transmitidos y recibidos a través de la comunicación de masas o del medio social y cultural en el cual se desenvuelven (Sumpf et hugues 1973 kilani 2000) Es en se sentido, que los estereotipos son creados, son imaginaros son concepciones que no se han vivido; solo son representaciones que reproducimos.

Si hablamos de los estereotipos y prejuicios étnicos-raciales que se han desarrollado después de la esclavización en América; desde la colonia hasta nuestros días se han recreado algunos de los imaginarios acerca de la mujer negra; van desde ser sexualmente más apetecida, hasta que solo están hechas para labores domésticas – lavar, planchar, cocinar, – y este principio de basa en la idea de la esclavización si sólo desempeñaron esas actividades pues no podrán salir de esa idea y modelo de vida; pero desde la colonia hay mujeres negras que se resistieron que usaron una especie de rebelión sumisa para poder trascender y planear fugas o las que consideraban la cocina como un espacio político pues este era el espacio donde tenían poder y podían planear sus actividades de boicot (Apolonia).

En cuanto a la mujer negra en la esfera de lo público hay que aclarar se dilucida un estereotipo sistemático donde las actividades que pueden realizar están enmarcadas, establecidas y salir de este cuadro resulta un tanto complejo porque para acceder en la escala económica hay que educarse y con los niveles de pobreza de esta comunidad es difícil encontrar una generación donde los abuelos hayan ido a la universidad; En tantos los casos de pobreza y miseria en esta población son abominables. Es por tanto que es el sistema quién les niega la posibilidad de desarrollar labores diferentes –a la gran mayoría– diferentes a las de estandarizada cómo muchacha del servicio; No son todas las mujeres negras que realizan estas actividades sin embargo el objetivo del estereotipo es creer que este el único campo de acción don estas mujeres negras se pueden desempeñar.

Dos imágenes en contextos extremadamente diferentes, que enmarcan sólo una realidad. Independientemente del escenario en el que se esté, su color de piel será determinante en las concepciones de los otros, sobre quienes tienen la piel negra. En la primera imagen, una fotografía de la revista Hola donde muestra las integrantes de la familia Zarzur, (Empresarios del Valle del cauca, Colombiano) en primera plana y en la parte de atrás dos mujeres negras empobrecidas sin acceso a educación, trabajando en el servicio doméstico mostrada como joyas de sus “patronas” y usadas como objeto decorativo donde se vislumbra el sexismo, racismo y clasismo. Mujeres que tienen pocas opciones para subsistir, a su vez son golpeadas por el sistema que les recuerda a diario lo empobrecidas que son, desde la educación, salud, vivienda, alimentación en tanto las encasillan en una posición de servilismo de donde se supone que no deben salir.

 

En contra posición Epsy Campbell una mujer negra Costarricense, que tiene una trayectoria política, se ha desempeñado cómo: Coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas (1997-2001), Coordinadora del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana (1996-2001), e Integrante fundadora del Centro de Mujeres Afrocostarricenses. Este año llegó a la vicepresidencia de Costa Rica no obstante estos privilegios no la hacen menos negra, al parecer también es una mujer racializada, se posesiono el 08 de mayo y está siendo severamente cuestionada por su equipo de trabajo, es tan diciente, que hay un problema con su piel que en los cometarios a los cuestionamientos sobre sus decisiones se enmarcan en aspectos físicos, en su tono de piel y en la manera cómo lleva su cabello la forma como se refieren a ella es, despectiva la llaman cocoliso y ese es de los comentarios es el menos desagradable. Veinte días después de iniciar en su cargo iniciaron los señalamientos que a la fecha se resumen en aproximadamente 30 artículos donde no cesan las críticas a sus decisiones, criticas enmarcadas en su etnicidad, cinco meses después de estas el garante ético del gobierno, José Manuel arroyo informó que los nombramientos realizados por la canciller Campbell cumple con los criterios legales y éticos necesarios.

Al final el espacio que residimos no termina siendo seguro para ninguna de nosotras desde la esfera donde nos encontremos sale a relucir algo que no podemos esconder nuestra piel, por la misma que nos violentan para cada una de las mujeres que nos habita, a nosotras la racializadas hagamos que nuestras ancestras dancen por habernos permitido llegar a donde estamos desde nuestro accionar, la praxis debe permitirnos articular todos los conceptos de lucha por mejores escenarios, desde Maya Anyelou, Angela Davis, Suli Caneiro, Audre Lorde, Assata Shakur, Bell Hooks, Harriet Tubman entre muchas otras grandes autoras y que no se queden en teorías, nuestras vidas desde la esfera privada “lo personal es político” y en la pública vislumbren la historia que alguien más escribió y la convirtieron en historieta, siendo nuestro deber y privilegio reescribir, reescribir la historia de las mujeres negras.

BIBLIOGRAFIA
Imágenes de las revistas:
-Revista Hola: edición de diciembre 2011
-https://www.crhoy.com

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