Los 12 Desaparecidos

Los Desaparecidos Buenaventura

“Hasta que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de cacería glorificaran al cazador.”
– Provervio africano.

Calles oscuras, un místico anochecer donde se pueden escuchar las hojas secas al ser recorridas por el viento, y las piedras en contacto con sus cuerpos, que son arrastrados sin importar si pegan en el pavimento, ¡sí! son unos cuerpos, son los cuerpos de hombres, hombres negros, esta vez. Otra vez, han sido buscados, han sido llorados y cómo desaparecidos los han reportado, días después sólo son el alimento de gusanos, así como una vez se alimentaron ellos, del pecho de sus madres, quiénes aún tienen la ilusión de volver a verlos, ahora los sepultan, por partes a trozos, ahora los desmiembran para luego ser consignados en la tierra, ahora su lugar es el subsuelo ya no están sobre los troncos de los árboles, ahora lo hacen en silencio, los desaparecen, exhibirlos ya no es el método, los hacen ver como casos aislados. Y es estructural señor estado, ¿la cometida es acabarnos? por las tierras, por las minas, por la merca, por la cultura, por la re-existencia, por las denuncias, por no callar? No somos minoría, nos están dispersando, desintegrando, aniquilando, matando, ustedes nos están aminorando.

El relato que acaban de escuchar es un acontecer habitual, se hace necesario remembrar para interpretar este trasegar, ha pasado un tiempo y AFRIKA aún no se cura del secuestró la trata esclavista, un tema funesto, nuestra memoria colectiva no olvida las desapariciones que se gestan desde Somalia kenya y Tanzania, hoy debemos aceptar que no los veremos más y en estas tierras lejanas ellos siguen con las misma estratagema, ahora también los matan no nos devuelven los cuerpos ahora solo toca llorar recuerdos, remembrar ausencias, pues no entierran hombres, echan tierra a esencias para que vivan ausencias.

Desde que parimos la humanidad nos enfrentamos a una gran inequidad y especificar cada escena nos podría tornar la eternidad, no obstante, es válido cuestionar, ¿cómo le piden a la tierra que les de buenos frutos? cuando les devuelven a sus hijos, a medias sin pena, a ella, la misma tierra la tierra negra, nos desaparecen sueños, vivencias, esencias y nos alimentan las ausencias, nos quebrantan el alma, el alma negra, no nos quitan a uno, nos eliminan las huellas, nos cortan por pedacitos, nos desangran las venas, es que no es uno, somos todos, todos a los que se llevan, nos quedamos sin un cuerpo el cual llorar ahora sólo nos arropamos con recuerdos que queremos olvidar, para que no pese tanto en la conciencia y nos interroguemos por qué tanta demencia sin clemencia, en esta tierra sobre los que decidieron parir la humanidad, una humanidad ahora ajena. Yo no hablo de resiliencia ese en un término de la modernidad, si alguien sabe qué es ser víctima de la violencia esa, es la comunidad negra y se atreven a llamarlas violentas, ¡ja! Qué barbaridad yo hablo de perdonar porque ahí radica nuestra esencia porque toca trasmutar el dolor para caminar a cuestas sin olvidar las perdidas, no sin antes cuestionar hasta cuando su humanidad, les permite deshumanizar.

– Diana Ruiz Hurtado.

Credito Fotografía:

-https://nomadesc.com/mural-en-homenaje-a-los-12-jovenes-de-punta-del-este-buenaventura/

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